Ikil, símbolo de la resiliencia de la población annobonesa

Ikil, símbolo de la resiliencia de la población annobonesa.

Ikil es cultura, arte, serenidad y aguante, es el arte se soportar sin rendirse, es lucha y dignidad. La Resiliencia annobonesa, es una capacidad positiva de Annobón y de la población annobonesa, para resistir y aguantar las situaciones más terribles y adversas que pueda soportar el ser humano. Es una capacidad que desarrollamos para poder afrontar la adversidad y no venirnos a bajo, creando los recursos necesarios para seguir adelante y salir incluso fortalecidos.

Estar rodeado de mar sin salida alguna y con el horizonte negro, por el histórico e indiscriminado aislamiento, nos ha hecho cada día más fuertes y listos para soportar, afrontar la realidad y salir adelante.

Esta capacidad también es una virtud que consiste en superar y adaptarte a momentos adversos, con la confianza de que saldrás adelante a pesar de todo. Hacemos de las carencias y de la adversidad la oportunidad de cambiar nuestra vida y de allí la utilización de los elementos de la naturaleza como símbolos de nuestra resistencia y de nuestro existir cultural

Hoy más que nunca tenemos la oportunidad de agarrarnos a la idea de la autonomía que nos dan los elementos como Ikil y fá sojadu en Annobón.

Soberanía es libertad, es trabajo y responsabilidad, es la autogestión efectiva de los recursos propios, es defender nuestra cultura, tomar decisiones consensuadas, justicia y paz. Es vivir en la isla de Annobón con todas las garantías. Ikil es esta capacidad que tenemos los annoboneses para sobreponerse a los resultados adversos, reconstruyendo nuestros vínculos internos. Es cerrar nuestro centro de costumbres y ser más fuertes.

Esta combinación de factores adversos que sufrimos teniendo a guinea Ecuatorial como verdugo, como la discriminación, el abandono, la dominación, el saqueo y el vivir bajo amenaza permanente en nuestro propio territorio, nos ha hecho desarrollar aún más si cabe una resiliencia jamás conocida

Annobón es un ejemplo de superación con Ambô Legadu al frente, para luchar por nuestra soberanía y por nuestra libertad. Por esto que nos ha costado años de sufrimiento, pérdidas de vidas humanas y desapariciones en el mar. Esto que nos da coraje para, con remo en mano y a brazo partido, seguir unas luces en el horizonte de los barcos pesqueros que faenan de forma furtiva en nuestras aguas en busca de un pantalón y de una pastilla de jabón.

A pesar de tanto sufrimiento, no nos ha faltado el cariño y el apoyo dentro y fuera de la familia, aunque en ocasiones están fuera de la isla. Hoy seguimos recibiendo el apoyo de los hermanos que están fuera, que con fuerza y rigor nos animan y nos mandan estas voces que emanan amor y confianza, que proveen modelos a seguir, y que ofrecen estímulos y seguridad, contribuyendo a reafirmar la resiliencia de la población annobonesa.

Ikil fá sojadu es el símbolo de resistencia que ha encaminado la resiliencia del pueblo de Annobón. Es símbolo de amortiguación, la madre de la resiliencia del pueblo de Annobón. Lo que ponemos en la cabeza para soportar las cargas; en la política es como arma de aguante de nuestra cultura. La capacidad de soportar siglos de esclavitud, amenazas, las dictaduras. Es base de equilibrio, sostenimiento y capacidad para mantener el equilibrio social, cultural e incluso corporal cuando la carga es superior a la paciencia. Da equilibrio entre la persona que soporta el peso y la carga. Asienta la carga en la cabeza hasta tal punto que muchas mamás soportan largas distancias con cargas en la cabeza sin tocarlas mientas tienen las manos ocupando de sujetar los arbustos por los resbalones para no caerse al suelo. Las fibras de la banana le dan una forma circular, brillante y suavidad en las manos y en las miradas que hacen del Ikil una belleza formidable y su contenido espiritual lo consagra como elemento imprescindible para el día a día para el trabajo de tierra del pueblo de Annobón.

Ofrece una autonomía para el cuerpo para soportar carga y un equilibrio mental que hace más asequible el transporte de cargas, leñas y comida desde los campos de cultivos y desde los pueblos hacia la capital y viceversa por la cabeza. Transportar una carga sin Ikil es casi imposible. A veces se colocan incluso en el hombro, generalmente los hombres, para soportar el peso de cargas de banana o los cestos como Pil, Tiene mucho sentido el papal del Ikil en la vida del annobonés, es crucial. El amortiguador es símbolo de aguante, sufrimiento y paciencia. El amortiguador, lo soporta todo. Se fabrica de las hojas secas de la banana refinadas en fibras fuertes que cubren las hojas dándole la forma redondeada y aireada con un hueco en el centro que da sentido a la aireación, esponjosidad, simboliza resistencia.

Las hojas secas de la banana, sobre todo las de plátano o fá sojadu de donde fabricamos el Ikil también se utilizan como base para la cama, asiento confortable y soporte flexible para transporte por mar de personas mayores y los menores como colchón amortiguador que hace más apacible el viaje. Es lo primero que buscamos al llegar a los pueblos cuando comienza el verano annobonés.

Fá sojadu es también utilizado como aislante, sobre todo en alta mar para cubrir la pesca que junto con remojos constantes de agua salada hacen de remedio casero para mantener fresco el pescado y que no se pudra durante las largas horas de la pesca y bajo el incesante sol en la isla de Annobón 

El Ikil simbólicamente está en tándem con el sufrimiento, la resistencia y la resiliencia del Pueblo Ambô.

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