Representantes de la República de Annobón participaron del Sexto Foro de Ginebra 2026, organizado por la Oficina del Tíbet en Ginebra y la Administración Central Tibetana, un encuentro internacional que reunió a defensores de derechos humanos, académicos, diplomáticos y organizaciones de la sociedad civil para analizar la situación de las comunidades afectadas por las políticas del gobierno chino en el Tíbet y otras regiones.
La invitación fue cursada oficialmente por la Organización de Pueblos No Representados (UNPO) a sus organizaciones miembro con sede en Europa, entre ellas Annobón, para participar en este espacio reconocido por la calidad, actualidad y rigurosidad de la información presentada.
En representación del pueblo annobonés asistieron Paulina Laurel Muñoz, abogada, activista antirracista y defensora de los derechos humanos del pueblo de Annobón; y Nemesia Cachina Zamora, Ministra de Asuntos Sociales.
El Foro, que tuvo lugar entre el 8 y el 11 de febrero en la ciudad de Ginebra, se desarrolló bajo el lema “Represión y resiliencia: derechos humanos en el Tíbet y regiones bajo China”, y convocó a referentes internacionales para debatir sobre desplazamiento forzado, explotación ambiental, persecución cultural y mecanismos de resiliencia comunitaria.

Durante el encuentro, la Secretaria General de la UNPO, Mercè Monje Cano, presidió el panel titulado “Poniendo en peligro el Techo del Mundo: explotación ambiental y desplazamiento en el Tíbet”, en el que se abordaron cuestiones vinculadas a gobernanza ambiental basada en derechos y el impacto de las políticas extractivas sobre los pueblos originarios.
La participación annobonesa se dio en un contexto de intercambio con representantes de otros pueblos miembros de la UNPO, como Haratin y Kabylia, así como con funcionarios de la Central Tibetan Administration, entre ellos el Sikyong Penpa Tsering.
Este tipo de foros constituyen espacios estratégicos donde las naciones y pueblos no representados pueden visibilizar sus realidades, fortalecer vínculos internacionales y compartir experiencias sobre la defensa de los derechos humanos frente a contextos de opresión, desplazamiento y negación de identidad.
Para Annobón, la presencia en Ginebra no sólo implicó acompañar y aprender de otras luchas, sino también reafirmar su compromiso con la agenda internacional de derechos humanos, justicia ambiental y autodeterminación de los pueblos.




