Orlando Cartagena Lagar: “España debe descolonizar Annobón”

Orlando Cartagena Lagar

Annobón es una isla volcánica del Atlántico, ubicada al sur de Santo Tomé y Príncipe, con identidad histórica, lingüística y cultural propia. Para Cartagena Lagar, esa singularidad explica décadas de persecución. “Annobón es una nación preexistente a la creación de Guinea Ecuatorial. No tenemos nada que ver con ese Estado. Fuimos incorporados de manera unilateral, sin pacto ni consentimiento”, sostuvo.

La historia del archipiélago está marcada por el desarraigo impuesto. Colonizada por Portugal en 1471 y transferida a España en 1778, Annobón quedó integrada tras 1968 a un Estado del que está separada tanto geográfica como culturalmente. “España decidió unir pueblos que nunca estuvieron unidos. El error histórico fue dar la independencia a una entidad creada, no a los pueblos”, afirmó el Primer Ministro hoy radicado en España.

El exilio, explicó, no fue una elección individual sino una política de Estado. Cartagena Lagar vive fuera de la isla desde 1985. “Guinea Ecuatorial ha impedido históricamente que los annoboneses podamos vivir en nuestra propia tierra”, señaló. Recordó como uno de los episodios más traumáticos el secuestro masivo de la población masculina en 1976, cuando hombres de entre 15 y 75 años fueron trasladados por la fuerza. “Antes violaron a mujeres y niñas. Ese desalojo destruyó familias enteras”, denunció. Ese evento tuvo un impacto directo en la transmisión cultural y lingüística: “Un pueblo sin lengua es un pueblo en declive”.

La lengua criolla portuguesa Fa d’Ambu ocupa un lugar central en la identidad annobonesa y, según Cartagena Lagar, su persecución fue acompañada por violencia sexual sistemática. “Nos atacaron por donde se transmite la cultura: las mujeres. Violaciones, secuestros, abusos. Así intentan romper la transmisión de la lengua desde la cuna”, explicó. Denunció además que en escuelas y dependencias oficiales se utiliza deliberadamente una lengua que la población no comprende, incluso cuando el español es común: “Cuando un niño habla annobonés, se ríen de él. Eso genera vergüenza y rechazo. Es una estrategia para borrar nuestra identidad”.

Uno de los ejes más graves del testimonio fue la denuncia de violencia sexual cometida por fuerzas militares. Según relató, soldados enviados a Annobón actúan con total impunidad, secuestrando y violando mujeres y niñas en zonas rurales. Tras la declaración de independencia en 2022, aseguró, la represión se intensificó: “Se dio rienda suelta a la violación de niñas para diluir nuestra identidad. Esto es genocidio”.

El mandatario describió además a Annobón como una isla sin servicios básicos: sin agua potable, sin saneamiento, sin electricidad estable y sin atención sanitaria. “Vivimos en el siglo XXI como en la edad de piedra. Esto solo promete desaparición y muerte”, afirmó. El acceso a telefonía e internet llegó recién en 2023 y durante décadas las familias se enteraban de la muerte de sus seres queridos meses después, cuando arribaban barcos al puerto. A ese aislamiento se sumaron epidemias de cólera, sarampión, polio y disentería hemorrágica que causaron la muerte de cientos de personas. “Murió casi un tercio de la población. Guinea Ecuatorial impidió que la comunidad internacional nos ayudara”, denunció.

Rechazó la idea de abandono estatal y habló directamente de ocupación militar. “No es abandono, es aislamiento militar, y ese aislamiento provoca muertes”, explicó. Según detalló, grandes extensiones de tierra fueron expropiadas para la construcción de un aeropuerto con fines militares, utilizado para visitas castrenses y logística armamentística, sin ningún beneficio para la población civil.

La denuncia se extendió a empresas y gobiernos de países industrializados. “Los productos tóxicos que se tiran en Annobón vienen de empresas de países industrializados. Esto no es solo un problema africano”, afirmó, calificando esos residuos como armas de exterminio masivo cuya exportación requiere autorización estatal.

Finalmente, dirigió un mensaje directo a Europa y, en particular, a España. “España debe descolonizar Annobón. Nunca nos dio la independencia: se la dio a Guinea Ecuatorial”, afirmó, y pidió que se suspendan los contratos con el régimen de Teodoro Obiang. La entrevista cerró con un llamado urgente a romper el silencio internacional. “No luchamos por cambiar una ley. Luchamos porque vamos a desaparecer. Este año es el año de Annobón. Seguir publicando sobre Annobón es ayudar a nuestro pueblo a existir”.

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