El Gobierno de la República de Annobón denunció la agresión sexual reiterada cometida por el capitán de la Bombería, Jesús Ocomo Efá, de casi 50 años, contra la menor Eloisa Quintana Sisa, de 14 años, hija de Inocencio Quintana Pidal y de Paciencia Sisa Garriga. Producto de los abusos durante meses, la menor quedó embarazada.
Lejos de actuar, el agresor se reunió con los mandos fang de la isla y prohibieron hablar del caso para encubrir al delincuente. El miedo y la complicidad de los militares de bajo rango silenciaron el hecho durante meses hasta que finalmente salió a la luz. Hoy es el tema que conmociona a toda Annobón.
El capitán Jesús Ocomo llevó a la niña al dispensario con casi 6 meses de gestación para forzar un aborto “de la forma que fuera”. El personal médico se negó por el grave riesgo que supone para la vida de la menor.
Esta es la práctica habitual de los militares destacados en la isla: abuso de poder, impunidad y violencia sexual contra niñas annobonesas.
En ese marco, las autoridades annobonesas en el exilio exigieron al gobierno de Teodoro Obiang Nguema Mbasogo:
1.- Detención inmediata de Jesús Ocomo Efá y de todos los mandos cómplices del encubrimiento.
2.- Protección integral para Eloisa Quintana Sisa y su familia.
3.- Investigación internacional independiente sobre los abusos sistemáticos del Ejército en Annobón.
4.- Retirada inmediata de todos los militares fang de ocupación colonial de nuestra isla.
«El silencio es complicidad», advirtieron.
