La represión en Annobón continúa intensificándose. Fuerzas armadas irrumpieron en una escuela portando armamento de guerra, donde agredieron brutalmente a varios menores. Como consecuencia de la violencia ejercida, uno de los niños sufrió la fractura de una pierna, mientras que otro resultó gravemente herido tras recibir golpes en la cabeza con una pistola, presentando lesiones severas en el cráneo. Además, un soldado fue posteriormente torturado por sus propios compañeros tras intentar defender a uno de los menores que había sufrido la fractura.
Estos hechos constituyen graves violaciones de los derechos humanos y evidencian una alarmante escalada de violencia contra la población civil, incluso contra niños dentro de un centro educativo. La represión del régimen de Teodoro Obiang Nguema Mbasogo contra la población de Annobón continúa intensificándose tras los hechos denunciados en las últimas horas por este medio.
Durante la jornada de este 13 de marzo, militares del régimen neocolonial de Guinea Ecuatorial irrumpieron en varias viviendas de la isla y secuestraron a ciudadanos annoboneses, profundizando el clima de terror que vive la población. Fuentes locales informaron que las detenciones se producen en medio de una creciente violencia por parte de las fuerzas militares de ocupación desplegadas en la isla.
Uno de los hechos más graves denunciados involucra al militar annobonés Udencio Cervera Nach, destinado en Annobón. Según testimonios recogidos en la isla, Cervera Nach intentó intervenir para detener la brutal agresión contra un menor que estaba siendo golpeado por militares fang.
El niño había sido previamente atacado hasta el punto de sufrir la fractura de una pierna. Al intentar protegerlo, el militar annobonés fue despojado de su uniforme por sus propios compañeros y sometido a una violenta sesión de torturas. Posteriormente fue encarcelado en las dependencias militares de Annobón. Testigos aseguraron a Ambô Legadu que las torturas sufridas fueron tan graves que actualmente no puede caminar.
La situación genera una profunda preocupación entre los habitantes de la isla, que temen por la vida tanto del menor herido como del militar detenido por intentar impedir la agresión. Mientras tanto, continúan las denuncias de detenciones arbitrarias, secuestros y actos de intimidación contra la población civil.
Desde el Gobierno de la República de Annobón en el exilio se reiteró el llamado a la comunidad internacional, a las organizaciones de derechos humanos, a España y a los medios de comunicación para que presten atención urgente a la situación en Annobón. Sus autoridades también pidieron calma y unidad a la población mientras se continúa recopilando información sobre la magnitud de la represión.




