Tras la presión del Gobierno de la República de Annobón, el régimen de Obiang liberó a los dos annoboneses secuestrados

La confirmación llegó directamente desde la isla de Annobón, a semanas de su detención arbitraria, incomunicación total y la ausencia absoluta de garantías legales. Ambos ciudadanos habían sido apresados por el solo hecho de utilizar un teléfono móvil, en un nuevo episodio de criminalización de la vida cotidiana bajo la ocupación militar impuesta por el régimen de Teodoro Obiang Nguema Mbasogo.

La liberación se produce pocos días después de que el Primer Ministro de la República de Annobón, Orlando Cartagena Lagar, hiciera pública la situación, exponiendo el caso a nivel internacional y denunciando el funcionamiento de centros de detención clandestinos en la isla, donde se practican torturas sistemáticas contra la población civil annobonesa.

Centros de tortura y violencia sistemática

En este marco, Cartagena Lagar advirtió que Ronda Castillo y Segorbe Sabadell estuvieron detenidos en una de las cárceles más precarias y violentas de la región, ubicada en Annobón: una vivienda sin condiciones mínimas de habitabilidad, con ventanas selladas, sin camas, sin aseo y bajo control militar.

Según confirmó el Primer Ministro, en ese lugar se tortura de manera recurrente a jóvenes annoboneses durante la madrugada, en sesiones que se extienden entre las 2.00 y las 5.00 de la mañana. Golpizas prolongadas, castigos corporales extremos y tratos crueles forman parte de un patrón que ha dejado a numerosas víctimas con secuelas físicas permanentes.

Las detenciones no responden a delitos concretos ni a procesos judiciales formales: cualquier discusión, conflicto menor o situación cotidiana es utilizada como excusa para desplegar castigos ejemplificadores, en una estrategia de terror destinada a disciplinar a la población.

Un régimen sostenido en la impunidad

Desde el Gobierno de la República de Annobón señalaron que la liberación de los dos ciudadanos no puede ser interpretada como un gesto humanitario, sino como el resultado directo de la visibilización internacional y de la presión sostenida contra un régimen que ejerce el poder de forma impune desde 1968.

La lucha continúa

Si bien la liberación de Teodosio Ronda Castillo y Segismundo Segorbe Sabadell representa un alivio para sus familias y para el pueblo annobonés, desde Annobón advierten que el objetivo no se agota en este hecho puntual.

La militarización de la isla, la existencia de centros de tortura, la persecución de jóvenes y la destrucción progresiva del tejido social configuran una amenaza existencial para la etnia Ambô. Por ello, el reclamo central sigue siendo el cese inmediato de la represión, el fin de la ocupación militar y el reconocimiento pleno de los derechos fundamentales del pueblo annobonés.

La presión dio resultados. Pero mientras persista el régimen de Obiang y su aparato represivo, ningún annobonés está verdaderamente a salvo.

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