En diálogo con el periodista Nicolás Morás, el Primer Ministro de la República de Annobón, Orlando Cartagena Lagar, denunció la existencia de un proceso de exterminio sistemático contra el pueblo annobonés por parte del régimen de Guinea Ecuatorial y cuestionó con dureza el silencio de la comunidad internacional. “Annobón está siendo destruida lentamente, en silencio y con la complicidad de quienes dicen defender los derechos humanos”, afirmó.
Durante la entrevista, Cartagena Lagar relató en primera persona las torturas que sufrió, los crímenes cometidos contra la población civil y las condiciones de abandono extremo en las que vive la isla. “No se trata de pobreza ni de falta de recursos. Es una política deliberada para que desaparezcamos como pueblo”, sostuvo.
Annobón: historia, anexión y sometimiento
Annobón es una nación con identidad propia, lengua y cultura diferenciadas. En 1968 fue incorporada a Guinea Ecuatorial sin consulta popular ni referéndum de autodeterminación. Desde entonces, la relación con el Estado central se sostuvo sobre la represión y el aislamiento. “Nos anexaron sin preguntarnos. Nunca fuimos parte de Guinea Ecuatorial por voluntad propia”, explicó el primer ministro. “Desde ese momento, Annobón dejó de ser gobernada y pasó a ser castigada”.
Cartagena Lagar detalló algunas de las prácticas represivas que se vivieron bajo el régimen de Teodoro Obiang Nguema Mbasogo y el impacto directo sobre la población annobonesa. “Yo fui torturado. Me colgaron de un árbol, me golpearon hasta perder el conocimiento y me encerraron durante días sin agua ni comida”, relató.
Según su testimonio, los abusos no fueron hechos aislados: “Vi cómo mataban estudiantes, cómo violaban niñas, cómo se llevaban a los hombres de la isla para trabajos forzados. Muchos no volvieron nunca”.
El Primer Ministro también denunció la destrucción deliberada de las condiciones de vida: “Nos cortan las comunicaciones, nos niegan medicamentos y dejan que las enfermedades hagan el trabajo que ellos no quieren hacer directamente”.
Abandono sanitario y residuos tóxicos
Uno de los tramos más duros de la entrevista fue el referido a las epidemias que golpearon a Annobón sin asistencia estatal. “El sarampión y el cólera mataron a casi toda una generación. Yo sobreviví, pero la mayoría de mis compañeros de infancia murieron”, afirmó.
“Había médicos que querían ayudar, organizaciones que querían entrar, pero el régimen no lo permitía. Querían que muriéramos solos, sin testigos”, agregó.
Cartagena Lagar denunció además el uso de Annobón como depósito de residuos tóxicos. “Trajeron basura peligrosa desde Europa y la enterraron en nuestra tierra. Eso enfermó a nuestra gente y destruyó nuestro mar”, aseguró.
“Annobón no les importa. Para ellos es un lugar donde tirar lo que no quieren ver”, sintetizó.
El silencio internacional
El Primer Ministro fue especialmente crítico con la comunidad internacional: “Todos saben lo que pasa en Annobón. No pueden decir que no lo sabían”, remarcó. “Mientras haya petróleo, Obiang va a seguir siendo recibido como un presidente legítimo. Para nosotros, ese silencio también es una forma de violencia”, denunció.
Sobre el cierre de la entrevista, Cartagena Lagar fue contundente: “No estamos pidiendo poder ni venganza. Estamos pidiendo existir como pueblo, vivir sin miedo y decidir nuestro propio destino”.
“Annobón no quiere desaparecer. Annobón quiere vivir”, concluyó.




