Las autoridades annobonesas en el exilio advirtieron sobre interrogatorios, detenciones, amenazas armadas y restricciones contra la población civil en la isla.
El gobierno de la República de Annobón en el exilio denunció una nueva escalada de represión militar contra menores y jóvenes de la isla, en un contexto marcado por detenciones arbitrarias, interrogatorios, intimidaciones y amenazas directas contra la población civil.
Según el comunicado difundido por las autoridades annobonesas, varios de los jóvenes que habían sido detenidos y agredidos durante los primeros días de junio estarían siendo nuevamente sometidos a interrogatorios. El objetivo sería responsabilizarlos por la supuesta destrucción de las luces de balizaje del aeropuerto de Palé.
La acusación habría sido impulsada por Eduardo Mejía Villahute, identificado en el documento como agente de seguridad y delegado de Información del Estado. Sin embargo, el comunicado remarca que el aeropuerto permanece protegido por un vallado perimetral y bajo vigilancia militar permanente, una circunstancia que genera serias dudas sobre la consistencia de las imputaciones.
Amenazas contra la población civil
La denuncia se suma a una serie de hechos reportados desde el 27 de julio, cuando comenzaron a circular informaciones sobre una intensificación del control militar en la isla.
Entre las situaciones descriptas aparecen detenciones arbitrarias, secuestros, interrogatorios bajo vigilancia militar y amenazas de abrir fuego con armas de guerra contra cualquier grupo de más de tres personas reunidas.
Las restricciones también alcanzarían a los menores de edad, a quienes se les prohibió jugar y reunirse libremente. Para el gobierno annobonés en el exilio, estas medidas configuran un clima de miedo permanente, vigilancia y vulneración sistemática de los derechos fundamentales.
El comunicado sostiene además que el gobernador de las fuerzas de ocupación colonial, Eduardo Minang Enzema Abeme, y el jefe del régimen destinado a Annobón, Pedro Eyene, convocaron en Palé a representantes del partido gobernante y a parte de la población para transmitir amenazas atribuidas al dictador de Guinea Ecuatorial, Teodoro Obiang Nguema Mbasogo.
Estos hechos constituyen un nuevo episodio de coacción dirigido a someter a la población mediante la presencia militar, la intimidación y el miedo.

Una represión que no constituye un hecho aislado
Desde el Gobierno de la República de Annobón remarcaron que la situación actual debe ser analizada dentro de un contexto más amplio de militarización, marginación política y denuncias reiteradas por violaciones a los derechos humanos. “La situación que vive Annobón no puede entenderse como un hecho aislado”, señala el comunicado, que vincula la nueva ofensiva con una prolongada política de represión y dominación sobre el pueblo annobonés.
Las autoridades en el exilio también advirtieron que el silencio internacional favorece la impunidad y deja a la población civil, especialmente a los menores, expuesta a nuevos abusos. En ese marco, el Gobierno annobonés solicitó la intervención de la Organización de las Naciones Unidas, la Unión Africana, la Unión Europea y las organizaciones internacionales de derechos humanos.
El pedido incluye la documentación independiente de los hechos denunciados, el cese inmediato de las amenazas y detenciones arbitrarias, la protección efectiva de la población civil y la apertura de una investigación imparcial que permita determinar responsabilidades conforme al derecho internacional.
“Annobón necesita protección internacional. El silencio frente a estas denuncias solo favorece la impunidad”, concluye el comunicado difundido por el Gobierno de la República de Annobón.
El comunicado completo
Alerta urgente | Annobón bajo represión militar
Las informaciones recibidas desde la isla de Annobón alertan de una nueva escalada de represión contra menores y jóvenes que fueron víctimas de detenciones y graves agresiones físicas durante los primeros días del pasado mes de junio.
Según las denuncias recibidas, las autoridades militares y de seguridad desplazadas por Guinea Ecuatorial estarían sometiendo nuevamente a interrogatorios a varios de estos menores y jóvenes con el propósito de atribuirles la supuesta destrucción de las luces de balizaje del aeropuerto de Palé.
La acusación habría sido formulada por Eduardo Mejía Villahute, identificado como agente de seguridad y delegado de Información del Estado. Sin embargo, resulta llamativo que el aeropuerto permanezca permanentemente protegido por un vallado perimetral y vigilado las veinticuatro horas del día por efectivos militares, circunstancia que plantea serias dudas sobre la credibilidad de estas imputaciones.
Esta nueva actuación se produce en un contexto de creciente militarización y de una campaña de intimidación contra la población civil.
Desde el 27 de julio, diversas denuncias describen una situación de extrema gravedad en la isla, caracterizada por:
• Detenciones arbitrarias y secuestros.
• Interrogatorios e intimidación bajo control militar.
• Amenazas de abrir fuego con armas de guerra contra cualquier grupo de más de tres personas reunidas.
• Restricciones impuestas incluso a menores de edad, incluyendo la prohibición de jugar y reunirse libremente.
• Un clima permanente de miedo, vigilancia y vulneración de los derechos fundamentales.
Asimismo, según las mismas denuncias, el gobernador Eduardo Minang Enzema Abeme y el jefe militar destacado en Annobón, general Pedro Eyene, habrían convocado a representantes del partido gobernante y a parte de la población en Palé para trasladar amenazas atribuidas al presidente de Guinea Ecuatorial. De confirmarse, estos hechos constituirían un nuevo episodio de coacción dirigido a someter a la población mediante la presencia militar, la intimidación y el uso del miedo como instrumento de control.
La situación que vive Annobón no puede entenderse como un hecho aislado. Se enmarca en un prolongado contexto de denuncias sobre represión, militarización, marginación política y vulneraciones de los derechos humanos que afectan al pueblo annobonés.
Llamamiento urgente
Solicitamos a las Naciones Unidas, a la Unión Africana, a la Unión Europea, a las organizaciones internacionales de derechos humanos y a la comunidad internacional que actúen con urgencia para:
• Documentar de forma independiente los hechos denunciados.
• Exigir el cese inmediato de las amenazas, detenciones arbitrarias e intimidaciones militares.
• Garantizar la protección efectiva de la población civil, especialmente de los menores de edad.
• Promover una investigación imparcial sobre las denuncias y la eventual depuración de responsabilidades conforme al derecho internacional.
Annobón necesita protección internacional. El silencio frente a estas denuncias solo favorece la impunidad.
El gobierno de la República de Annobón en el exilio.
Ambo Legadu, AL




