El abandono de una fuente de 1949 expone denuncias de desplazamiento, destrucción de la memoria y obras millonarias bajo sospecha.
La histórica fuente construida en 1949, hoy sin mantenimiento y sin agua, vuelve a poner en primer plano las condiciones de vida en la isla Annobón. Para el pueblo annobonés, el deterioro de este patrimonio forma parte de un proceso más profundo: el desplazamiento del pueblo original y la eliminación de los registros de su historia bajo el régimen de Teodoro Obiang Nguema Mbasogo.
La capital cuenta con más de ocho fuentes y su historia está vinculada con la represión del régimen: en 1993 la iniciativa de reponer grifos desató una oleada de violencia y torturas contra los jóvenes de Nanome Palé (NAP). El episodio represivo de aquel agosto quedó registrado por Amnistía Internacional, que denunció dos ejecuciones extrajudiciales, detenciones, fuertes golpizas y la quema de viviendas y cultivos.
Hoy el sello de la dictadura se hace patente en las viejas infraestructuras que dejó la colonización: fuentes sin grifos, sin agua potable y abandonadas a su suerte. En ese contexto, la población recibe agua podrida y contaminada, condiciones destinadas a provocar el deterioro y la desaparición del pueblo Embô.
El régimen de Obiang y el desplazamiento de los annoboneses
La denuncia apunta a la imposición de una nueva organización social y territorial desde Malabo, que relega paulatinamente a los habitantes originales y sus instituciones. Las expropiaciones atribuidas a Somagec, la presencia militar y las dificultades para permanecer en la isla alimentan ese señalamiento.
La falta de agua segura y de atención hospitalaria operativa convive con anuncios reiterados de inversiones. El Gobierno de la República de Annobón viene denunciando esas carencias, mientras el régimen de Obiang publicita interminables obras de hospedaje para los funcionarios que rara vez visitan la isla.
La fábrica de atún concentra las sospechas sobre el destino del dinero de estas obras anunciadas pero nunca concretadas. Una investigación de Diario Rombe y Moncloa documentó contratos y transferencias millonarias vinculados al proyecto. En 2024 fue detenido en España el empresario Alberto Rey Núñez, de Pesconor, en una investigación por presunta corrupción, blanqueo y falsedad documental relacionada con la planta pesquera. Entretanto, la entrega de la fábrica es anunciada desde hace varios años y al día de hoy continuaba figurando entre las promesas oficiales.
Para el movimiento annobonés, esa combinación de abandono, control territorial y proyectos decididos desde afuera amenaza la continuidad del pueblo en su propia tierra. La fuente de 1949 representa una memoria que sus habitantes reclaman preservar, junto con el derecho a disponer de agua segura, recibir atención sanitaria y decidir sobre sus recursos. La acusación de fondo es que, detrás del discurso de desarrollo, el régimen busca transformar Annobón desplazando a quienes le dieron su identidad.




