En un reciente panfleto publicado por los voceros de la dictadura en InfoAnnobón, el régimen intenta desacreditar la representación de las autoridades y líderes del pueblo annobonés en el exilio formulando una pregunta que pretende ser acorraladora: «¿En qué referéndum o elecciones fueron elegidos?».
El argumento resulta tan absurdo como cínico. Exigir urnas y legitimidad electoral democrática desde el seno de un régimen autocrático que lleva casi medio siglo aplastando la libertad de expresión, encarcelando a la oposición y violando sistemáticamente los derechos humanos es una trampa retórica que no resiste el menor análisis.
La prueba del algodón: exigir derechos se paga con la cárcel
Si la dictadura de Guinea Ecuatorial tuviese la más mínima voluntad de escuchar la voz del pueblo annobonés, no respondería con terrorismo de Estado a las peticiones más elementales de la población.
Recordemos los hechos recientes que el régimen intenta ocultar y retorcer:
– El crimen de pedir paz y medio ambiente: Cuando los ciudadanos y autoridades locales de Palé se limitaron a firmar un manifiesto pacífico exigiendo el cese de las detonaciones incontroladas de dinamita —las cuales destruyen las viviendas, contaminan las fuentes de agua y fracturan la estructura geológica de nuestra isla—, la respuesta oficial no fue el diálogo ni la consulta. Fue la detención masiva, los tratos inhumanos y el traslado forzoso a las prisiones de la península.
– Condena internacional: Como lo han documentado el Grupo de Trabajo sobre la Detención Arbitraria y nueve Relatores Especiales de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), en Annobón el mero acto de firmar un documento en defensa de la vida se castiga con el secuestro estatal.
Si pedir que no destruyan las casas con dinamita cuesta la libertad y la integridad física, ¿qué garantía tendría un annobonés de expresar su voto en una urna dentro de la isla bajo el control del PDGE?
Más de medio siglo de independencia, ¿y qué puede hacer el pueblo?
Un pueblo sin acceso a internet, sin oportunidades suficientes de trabajo y con carencias de infraestructura y servicios básicos, ¿qué puede hacer?
Después de más de medio siglo de independencia, ¿qué posibilidades reales tiene un joven annobonés de estudiar, trabajar, emprender y construir su vida en su propia tierra?
En Annobón, según las denuncias que recibimos, ni siquiera puede tramitarse el documento nacional de identidad. Para obtener un documento elemental, el habitante tiene que salir de su isla. ¿Eso es el desarrollo del que presume InfoAnnobón?
Asimismo, denunciamos que, a mediados de octubre, el curso escolar 2026/2027 todavía no ha comenzado. Según testimonios locales, el jefe de estudios, de origen fang, salió de vacaciones y no ha regresado. Esos testimonios incluyen una grave acusación de haber dejado embarazada a una estudiante, lo que exige una investigación independiente inmediata y protección para la afectada.
Las autoridades deben responder por ambas cuestiones: esclarecer la denuncia y garantizar que los alumnos reciban sus clases. Ninguna ausencia de un funcionario puede servir de excusa para dejar paralizada la educación de los estudiantes.
InfoAnnobón no ve estas cosas, no las investiga o no las publica. Pero sí encuentra tiempo para lanzar absurdos contra quienes denuncian el abandono. ¿Dónde están sus preguntas sobre las clases, los documentos de identidad, el trabajo y los datos móviles? ¿Dónde está su exigencia de responsabilidades a quienes gobiernan?
La recolonización interna que InfoAnnobón no ve
InfoAnnobón pregunta quién representa a los annoboneses en el exilio, pero evita examinar rigurosamente quién ejerce el poder real dentro de la isla.
Denunciamos una estructura de predominio fang en el gobierno provincial, el mando militar, la administración y otros puestos de autoridad, mientras los annoboneses ven limitada su capacidad de dirigir los asuntos de su propia tierra. También señalamos esa misma presencia en la dirección educativa y religiosa.
A eso nos referimos cuando hablamos de recolonización interna: autoridades enviadas desde fuera, concentración del mando y desplazamiento sistemático de los annoboneses de los espacios de decisión.
¿Por qué InfoAnnobón niega o ignora quién ocupa esos cargos, cómo llega a ellos, ante quién responde y qué capacidad real tiene el pueblo annobonés para elegir o sustituir a quienes deciden sobre su vida?
¿Por qué el apagón digital desde julio de 2024?
El artículo oficialista presume con descaro de que en Annobón existen comunicaciones fluidas gracias a GETESA y Muni. Si eso fuera verdad, nos preguntamos: ¿por qué la población de Annobón lleva bajo un estricto y criminal apagón digital desde julio de 2024?
La población nunca tuvo internet en sus casas. Su acceso se realizaba mediante datos móviles, y eso es precisamente lo que está bloqueado. No estamos confundiendo las llamadas telefónicas con el acceso a internet: que una llamada pueda realizarse no significa que los habitantes puedan conectarse, informarse y mostrar al mundo lo que sucede.
Según la información que recibimos desde la isla, los militares y SOMAGEC disponen de wifi, mientras la población sigue privada de sus datos móviles. La infraestructura de fibra óptica del cable ACE no está cortada.
¿Por qué hay internet para los militares y SOMAGEC, pero no para el pueblo annobonés?
La respuesta que denunciamos es clara: miedo a la verdad.
El régimen mantiene bloqueado el acceso de la población a Internet para impedir que las denuncias de violaciones de derechos humanos, la militarización asfixiante y el abandono real salgan al exterior. Silencian a la isla para controlar la narrativa, mientras desde los despachos del régimen escriben panfletos proclamando una «normalidad» que no existe.
Que recibamos información no demuestra que el pueblo disponga de internet. Demuestra que, pese al bloqueo, los annoboneses siguen buscando la manera de hacer llegar su voz.
Si todo se reduce a unas pocas personas en el extranjero, ¿qué miedo tienen? ¿Por qué no dejan hablar al pueblo?
¿Dónde van a parar los recursos y los contratos millonarios de Annobón?
Frente a la propaganda oficial sobre supuestas bondades gubernamentales, surge una pregunta ineludible que InfoAnnobón jamás se atreve a formular: los contratos millonarios de la pesca y los recursos naturales de Annobón, ¿a dónde van a parar?
La riqueza marina y económica de nuestra isla genera cuantiosos beneficios que nunca se traducen en bienestar para los annoboneses. Los servicios públicos son obligaciones de gobierno, no regalos personales del presidente. Los recursos públicos deben servir a la población, no comprar su silencio.
Un barco o un vuelo subvencionado no desmienten una detención arbitraria ni justifican el expolio de nuestros recursos. Un vuelo no devuelve los datos móviles. Una infraestructura precaria no justifica que los estudiantes sigan esperando el inicio de las clases mientras los beneficios de Annobón se desvanecen en los bolsillos de la élite de Guinea Ecuatorial.
Los annoboneses tienen derecho a recibir servicios, a gestionar su riqueza y a denunciar abusos. No tienen que elegir entre una cosa y la otras.
La instrumentalización política: «Annobón es del PDGE»
Para justificar el sometimiento, el régimen recurre periódicamente a un latiguillo tan falso como ofensivo. Como ya documentaron en su día medios como Diario Rombe al recoger declaraciones de altos cargos del partido único, y como quedó patente en la visita del secretario general adjunto del PDGE, Faustino Ndong Esono Eyang, el 31 de julio de 2025 —donde las crónicas oficiales del propio Departamento de Prensa del PDGE presumían de pancartas con el lema «Annobón es del PDGE y el PDGE es de Annobón»—, el régimen pretende convertir nuestra isla en patrimonio de unas siglas partidistas.
Pretender que una tierra soberana y su gente pertenecen por decreto a un partido político es la máxima expresión del totalitarismo. Annobón no es una sucursal del PDGE ni una propiedad privada del régimen; es la casa de los annoboneses, y ningún cartel propagandístico ni imposición gubernamental va a suplantar la voluntad libre de nuestro pueblo.
La legitimidad del exilio y las Asambleas Generales
Ante la imposibilidad de hablar dentro de la isla sin acabar en las mazmorras de Black Beach o en las cárceles de Guinea Ecuatorial, el pueblo annobonés se ha organizado legítimamente fuera de sus fronteras.
A través de múltiples Asambleas Generales comunitarias en el exilio, con el apoyo de estructuras tradicionales de la comunidad, los annoboneses han articulado sus órganos de representación para dar voz a quienes han sido amordazados en su propia tierra. No es una imposición: es el resultado de un proceso colectivo de deliberación y de la resistencia de un pueblo que se niega a desaparecer.
El reto democrático: Annobón lanza un desafío a Guinea Ecuatorial
Frente a la demagogia de InfoAnnobón, desde Ambô Legadô y las instituciones de la República de Annobón no nos escondemos tras la retórica; desafiamos al régimen con democracia real.
Si el gobierno de Guinea Ecuatorial está tan seguro de que el pueblo annobonés apoya su dominación y que «Annobón es del PDGE», les proponemos formalmente la celebración de un Referéndum de Autodeterminación Neutral. Si quieren, que sea celebrado en la propia isla de Annobón, ya que cuestionan la voluntad del pueblo en el exilio.
Para que este referéndum sea válido y legítimo, aceptamos el reto bajo las siguientes condiciones indispensables:
– Gestión Mixta: Organización y supervisión conjunta entre las autoridades de la República de Annobón (Ambô Legadô), el Gobierno de Guinea Ecuatorial y la Comunidad Internacional.
– Observación Internacional Independiente: Presencia plena e irrestricta de observadores de las Naciones Unidas, la Unión Africana y la Unión Europea en la isla.
– Fin de la Represión y Restablecimiento de Garantías: Restablecimiento inmediato e incondicional de las telecomunicaciones e internet en la isla, liberación de todos los presos políticos annoboneses y repliegue de las fuerzas militares de intimidación.
– Voto Libre y Sin Consecuencias: Compromiso vinculante de que ningún ciudadano sufrirá persecución, encarcelamiento o represalias antes, durante o después de emitir su voto.
– Aceptación Soberana de los Resultados: Aceptación del resultado de las urnas por ambas partes, reconociendo la voluntad genuina del pueblo annobonés sin imponer la premisa dictatorial de que «Annobón es propiedad del régimen».
Conclusión
Quienes sostienen el poder mediante las armas, la censura y las detenciones arbitrarias no tienen la solvencia moral para dar lecciones de democracia. La legitimidad de la causa annobonesa reside en la dignidad de su gente y en el sufrimiento de un pueblo que exige ser libre.
Si en Guinea Ecuatorial tienen el valor de someter su narrativa a la voluntad real de los habitantes de Annobón, acepten el desafío del referéndum internacional. Mientras mantengan las botas sobre el cuello de la isla y el teléfono cortado, sus artículos de propaganda solo seguirán confirmando su propia cobardía.




