A cuatro años del 8 de julio, el gobierno annobonés reafirmó su derecho a la autodeterminación y acusó al régimen de Guinea Ecuatorial de profundizar la ocupación, el aislamiento y la violencia contra la isla.
Hoy se cumplen cuatro años de la Declaración de Independencia de la República de Annobón, una fecha que el pueblo annobonés reivindica como el inicio formal de una nueva etapa política, histórica y espiritual: la decisión soberana de alzar la voz ante el mundo para afirmar su existencia y ejercer su derecho a la autodeterminación.
“Hoy es 8 de julio, día de la Independencia de la República de Annobón. Tal día como hoy, hace cuatro años, el pueblo de Annobón alzó la voz al mundo para decir: existimos y ejercemos nuestro derecho a la autodeterminación”, expresa el comunicado difundido en el marco del cuarto aniversario.
Desde aquella proclamación, las autoridades annobonesas denuncian que el régimen de Guinea Ecuatorial aceleró un proceso de persecución, ocupación y destrucción social contra la isla. En ese sentido, el documento advierte que el pueblo de Annobón enfrenta una situación extrema bajo control militar, aislamiento, hambre inducida, amenazas y violencia sistemática.
“El genocidio estructural ya está en las calles de Annobón”
El comunicado sostiene que “el genocidio estructural y lento ordenado desde Malabo ya está en las calles de Annobón” y acusa al mando colonial militar pamue-fang de mantener a la población bajo amenaza directa. Según la denuncia, los responsables de la ocupación advertirtieron que están dispuestos a “hacer derramar un río de sangre” sin consecuencias.
Para el gobierno annobonés, esta situación no constituye un hecho aislado ni reciente, sino la continuidad de una política histórica de sometimiento. En esa línea, el texto vincula la coyuntura actual con los episodios ocurridos hace medio siglo, durante el régimen de Francisco Macías Nguema, cuando Feliciano Bato Obama, al mando de los llamados “milicianos en marcha con Macías”, amenazó públicamente en la Plaza Mayor de Palé con quemar a los annoboneses “con lanzallamas y bombas de guerra a la menor oposición”.
Aquel episodio es señalado por la memoria annobonesa como uno de los puntos de partida de un programa de exterminio étnico que dejó una herida abierta hasta la actualidad.
Memoria, violencia y destrucción del tejido social
El comunicado recuerda que, tras aquellas amenazas, se habrían sucedido asesinatos, secuestros, traslados forzados de la población masculina hacia Guinea Ecuatorial y una violencia sexual sin precedentes contra mujeres y menores annobonesas.
“Dejaron una sociedad rota, familias destruidas, niños huérfanos, mujeres viudas, abuelos abandonados”, sostiene el documento, al describir las consecuencias sociales de aquella ofensiva.
Según la denuncia, la violencia no solo buscó castigar a una generación, sino quebrar el tejido comunitario de Annobón, destruir sus lazos familiares y someter a los sobrevivientes a una estructura de dependencia, pobreza y miedo. El comunicado afirma que el régimen empobreció y esclavizó a quienes quedaron vivos, dejándolos bajo el control de representantes coloniales enviados desde Malabo.
Una isla bajo ocupación
A cuatro años de la declaración de independencia, las autoridades annobonesas advierten que la isla vuelve a estar atravesada por un cuadro de ocupación militar, represión e incomunicación. El comunicado denuncia la presencia de militares pamue-fang en Annobón y sostiene que la población permanece sometida a un esquema de control basado en el aislamiento, el hambre y la amenaza permanente.
“Hoy han invadido la isla con militares de ocupación neocolonial pamue-fang. Han secuestrado a su población con represión, aislamiento, incomunicación, hambre y violencia sexual infantil”, expresa el texto.
Para Annobón, la conmemoración del 8 de julio no es una fecha ceremonial, sino una jornada de memoria, denuncia y reafirmación política. La independencia proclamada hace cuatro años aparece, en este contexto, como una respuesta histórica frente a décadas de sometimiento, abandono y violencia.
“Annobón existe y no se rinde”
El comunicado concluye con una reafirmación de resistencia: “Cuatro años después de proclamar nuestra libertad, seguimos resistiendo. Porque Annobón existe. Porque Annobón no se rinde”.
En el cuarto aniversario de su declaración de independencia, la República de Annobón vuelve a exigir al mundo que escuche su reclamo, reconozca su derecho a la autodeterminación y actúe frente a las denuncias de ocupación, persecución y exterminio que pesan sobre el régimen de Guinea Ecuatorial.




