Hoy sobre las 12.00 del mediodía decenas de las menores y mujeres que sufrieron torturas durante los días 1 y 4 de junio fueron llamados a declarar por enésima vez ante el mismo jefe militar que les torturó. El objetivo en meter miedo, someter a todos a la sumisión y darles trato de esclavos a cambio de protección del mismo verdugo que les maltrata.
En ese marco, se agrava la salud de los annoboneses y annobonesas apaleadas a principios de junio, sobre todo la situación delicada de la señora Tecla Morgades Segura que hoy, en horas del mediodía, fue requerida en las dependencias policiales coloniales de Annobón para seguir con las infinitas declaraciones, torturas y amenazas psicológicas que venían imponiendo sobre las víctimas.
Mientras la menor que perdió un embarazo como consecuencia de los golpes recibidos es sometida a amenazas para que firme un documento en el que niegue haber estado embarazada y rechace haber sufrido la pérdida de su hijo durante los 120 palazos y patadas que recibió en el trasero y la barriga, Morgades Segura fue sometida a extensos interrogatorios con el objetivo de identificar quién tomó y difundió las fotografías de las lesiones provocadas por los apaleamientos.
Búsqueda y castigo
La investigación del régimen de ocupación neocolonial se centra en encontrar el dispositivo utilizado para tomar las fotografías y determinar quién es su dueño. En lugar de buscar soluciones a la violencia, al odio contra el pueblo de Annobón y al maltrato sistemático contra la población, e incluso abandonar un territorio que les es ajeno, las autoridades intentan descubrir cómo, en una isla incomunicada y sin acceso a internet, las fotos y los videos llegan a las redes sociales.
En este punto vale recordar que los militares y funcionarios del Partido Democrático de Guinea Ecuatorial (PDGE) publican videos, fotos y contenidos en internet casi a diario desde la misma isla incomunicada. Tal es el caso de los videos donde se ve a los militares agrediendo a los niños en la sala de clase y a las menores en la puerta del cuartel. Estas grabaciones las realizan los mismos militares, que también fueron los que grabaron y exhibieron los traseros torturados de las menores. De hecho, la sobrina de los cargos coloniales de la isla salió en TikTok defendiendo a los suyos con videos que ningún annobonés podría grabar.
Sobre las 15.00 horas del día 30 de junio, el coche policial devolvió a Tecla a su casa tras tres horas de declaraciones en las que el comisario le prohibió salir de Palé a lo poblados para buscar alimentos. A la vez, le informó de la orden de superioridad de no salir de Annobón hacia Guinea Ecuatorial bajo ningún concepto, afirmando que la directiva proviene directamente de Teodorín Nguema Obiang hasta que el régimen termine las presuntas investigaciones.

Los annoboneses que fueron víctimas de torturas permanecen abandonados.
Tecla no puede andar de pie. Las heridas recibidas se están infectando y, según trascendió, durante las torturas recibió una patada en las costillas que le generaron hinchazón y dificultad para respirar. En esa línea, el régimen decidió que no recibiera atención médica ni pueda ir al campo a buscar alimentos.
Fuentes locales informaron que el coche del comisario tuvo que buscarla y luego devolverla a su casa para que pudiera prestar declaración, en un proceso que se extendió durante casi cuatro horas en la comisaría, donde permaneció junto a otras niñas. Debido al dolor y a las altas temperaturas, estuvo al borde del desmayo. Finalmente, obligaron a su marido, quien también fue una de las personas torturadas, a firmar un documento cuyo contenido fue ocultado incluso a los propios firmantes, y mediante el cual se les impide viajar a Guinea Ecuatorial, aún cuando sus vidas corren peligro.
Estas prácticas se repiten desde que este medio denunció las agresiones, en un intento de ocultar la verdad sobre los hechos mediante nuevas intimidaciones y amenazas contra las familias. La población vive un infierno desde el traslado de pamues-fang a la isla como colonos de ocupación y la consolidación de una militarización colonial extranjera en Annobón. La preocupación es generalizada: se teme que, en algún momento, a los militares coloniales la situación se les vaya de las manos y comiencen a matar a la población, una amenaza que, según las denuncias, se repite desde que fueron expuestas las violaciones a los derechos humanos de los annoboneses en Guinea Ecuatorial.

El Gobierno de Annobón exige la retirada de las fuerzas coloniales
El Gobierno de la República de Annobón denunció las agresiones, el aislamiento y la represión que Guinea Ecuatorial ejerce sobre la población annobonesa, especialmente sobre los menores de edad, víctimas de las torturas registradas durante el mes de junio, así como el sometimiento de la población a la hambruna.
En esa línea, los representantes del pueblo annobonés exigieron la retirada de la presencia pamues-fang de la isla y la restitución del derecho a la autodeterminación, a la dignidad, a la vida y a vivir en paz en su propio territorio, en su patria y en su país: la República de Annobón.




