El Primer Ministro de la República de Annobón pidió reconocimiento internacional, denunció contaminación, militarización y llamó a la autodeterminación del pueblo annobonés.
El Primer Ministro de la República de Annobón, Orlando Cartagena Lagar, dirigió un mensaje a la nación annobonesa y a la comunidad internacional en el que reclamó el derecho del pueblo annobonés a existir, preservar su identidad y decidir libremente su futuro político.
En el comunicado, Cartagena Lagar sostuvo que comparecía “no sólo como Primer Ministro de la República de Annobón, sino como voz de un pueblo antiguo que se niega a desaparecer”. En esa línea, afirmó que Annobón fue “silenciada, aislada, ocupada y empujada al borde de la extinción identitaria”.
“Nuestra causa no nace del odio, nace del derecho”, expresó. Y agregó que el reclamo no se dirige contra personas por su origen, lengua o identidad, sino contra “un sistema de imposición, desigualdad, militarización, contaminación, aislamiento, traslado forzoso, represión cultural y ocupación territorial”.
Cartagena Lagar también remarcó que Annobón no pide permiso para existir. “Nuestra existencia no es una concesión. Nuestra dignidad no está en venta. Nuestra identidad no se borra por la fuerza, ni por el abandono, ni por la imposición lingüística”, señaló.
Denuncias y reclamo internacional
El comunicado incluyó una serie de denuncias sobre la situación de la isla, que apuntan directamente contra el régimen de Teodoro Obiang Nguema Mbasogo en Guinea Ecuatorial. El Primer Ministro habló de una “política de asfixia contra el pueblo annobonés” y apuntó contra la contaminación ambiental, los vertidos de residuos tóxicos y radioactivos internacionales, la militarización, el aislamiento, la desconexión y la ocupación territorial.
“Denunciamos la prohibición o marginación de la lengua fa d’ambô, la imposición de la lengua Fang en espacios gubernamentales y oficiales, la prohibición de actos culturales, la discriminación institucional y la implantación de autoridades civiles, policiales, militares, religiosas y educativas ajenas al pueblo annobonés”, sostuvo.
Para Cartagena Lagar, cuando una lengua es expulsada de las instituciones, una cultura prohibida y un territorio ocupado, “no estamos ante un simple error administrativo”, sino ante “una amenaza directa a la continuidad de una identidad colectiva”.
El dirigente annobonés pidió a África y a la comunidad internacional que escuchen la voz de la isla. “Annobón también es África. Nuestra isla, pequeña en tamaño, posee una dignidad inmensa”, afirmó.
También solicitó “observación, protección, investigación independiente, solidaridad diplomática y apertura a canales de reconocimiento político”, además de atención internacional sobre las denuncias de contaminación, represión, militarización, aislamiento, desplazamiento forzado e imposición cultural.
En el tramo más directo de su mensaje, Cartagena Lagar resumió el reclamo central: “Annobón no amenaza a nadie. Annobón pide vivir. Annobón pide hablar su lengua sin miedo. Annobón pide respirar un territorio limpio. Annobón pide que sus hijos no sean obligados a renunciar a su memoria”.
El comunicado cerró con una afirmación política de continuidad histórica: “Annobón vivirá, su lengua vivirá, su cultura vivirá, su derecho a decidir vivirá”.
“No pedimos compasión, pedimos justicia; no pedimos silencio diplomático, pedimos valentía moral; no pedimos que hablen por nosotros, pedimos que nos reconozcan el derecho a hablar y decidir por nosotros mismos”, concluyó.




